Hace mucho que no sentía esta confusión tremenda, ese palpitar del corazón que te dice que algo no estará bien, que no debes confiar, que tarde o temprano esto pasaría, que sinceramente las cosas ideales no existen, no han existido y nunca exisitirán. Que siempre, no temprano, ni tarde, sólo en el momento justo, te encuentras enfrente de la realidad, de repente con los ojos bien abiertos, viéndote en la orilla de la marea ala que te dejaste arrastrar con los ojos vendados, cegados de tantos sentimientos, ideales.
Siempre, crees lo que quieres creer, querer, querer, mejor actuar, querer pero actuar, no solo deseos, los deseos son para los genios, como el de Aladín, las ideas son para los genios como Da Vinci o Einstein; pero para la gente como yo, solo queda la realidad.
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yo sabia k los ideales no existen por k de ser asi
ResponderEliminaryo no hubiera cometido tanta pendejada en la vida
lamentablemente vivimos en un mundo imperfecto