martes, 13 de abril de 2010

A veces no entiendo del amor

Tú no sabes como a veces duelen tus palabras, tus letras me traspasan la piel.
Si te vieras como yo te veo, si vieras tu imagen tras de ti.
Entenderías un poquito cuanto te amo.
Tú has vivido lo tuyo, pero si hubieras vivido lo mío, te amarías, tanto como yo te amo.
Me has costado mucho, mucho; te he abierto mi alma y mi vida, te he dejado entrar, te confié, te encerré, y tal vez ese fué mi error.
Yo soñé con un príncipe, un castillo, con mi pista de baile.
Te encontré.
Yo creo en tí como se cree en una imagen, en unas actitudes, en un hombre, pero tal vez me olvidé que también eras humano, que todos cometemos errores.
Sólo quisiera escucharte decir que me amarás por sobre todas las cosas, que me rescatarás de los villanos, que estarás conmigo pase lo que pase, pase lo que pase, incluyendo la vida misma.
Y sabes qué? Duele, duele saber que eso no te importa, que eres un príncipe muerto, te reviví mientras pensaba en ti.
Es hora de vencer adversidades y en tu espada confío, no tengo miedo por que mi príncipe me protegerá. Es un lástima que al tratar de volar y matar dragones conmigo, a la primera prueba de amor, te vayas desvaneciendo.
Y que yo me quede, con tu espada y tu recuerdo.
El dragón me come, pero yo te sigo amando.

lunes, 5 de abril de 2010

Marciano:

Hoy tengo ganas de vomitar aquí todo lo que siento! es díficil aclarame el pensamiento, quiero limpiarme de ti, soy feliz así, pero es difícil no pensar en ti.
Me has visto llorar tantas veces, reír muchas más, no sé que hubiera sido de mi sin ti, en verdad, es que recuerdo todo lo que me ha pasado, y desde entonces has estado ahí, para mí, dime si no será dificil olvidarme de los montruos debajo de mi cama, de las tomas en slow motion de una grapadora gigante comehumanos, no puedo dejar de pensar en zombies, o extraterrestres comegolosinas, no puedo dejar los gusanos de gomita a un lado, ni los sábados o domingos en planetas muy lejanos, no puedo dejar de ser niña, no puedo dejar de jugar, no puedo dejar de oirte cantar, tocar la guitarra heróicamente, ni puedo sacar de mi cabeza de cyborg tantos cuentos, espero que tú si puedas alejar las mariposas, los chocolates y las flores.
Y si estamos juntos en eléctricos sueños, espero volver a verte, mi reflejo, mi otro yo.
Ni siquiera sé por qué me dueles tanto, no eres nada, no soy alguien.
Otra vez tengo tantos sentimientos agolpados, no sé que siento por ti, no se por qué siempre llegas y todo lo revuelves, me revuelves, me agitas todo aquí adentro, me agitas y ni si quiera sé por qué! Me enfurece que aparezcas con esas ganas de ser tan indirecto y tan tan sutil, tan sutil en tus palabras delgadas, déjame de tus palabras delgadas, no te quiero ver, no quiero saber de ti, tengo el sabor de ti en el alma, y sé de ti, aunque no quiera, sé de ti.
y es realmente desesperante, por que no somos nada, no fuimos nada entonces desde el principio.
No hay motivo para sentirme así, pero así es, mis actitudes en estos momentos no son congruentes como casi siempre, me odio cuando te extraño, por que sé que no eres nada.