jueves, 14 de julio de 2011

Hace mucho.

Y de las sombras resurgiste, de mi interior.
Tus palabras ficticias, y tus palabras moribundas, insustanciales, falsas, nauseabundas.
Ahora te escribo aunque no piense en ti.
La ruleta siguió girando, lo intenté, me arrepentí; lo intenté, te seguí, me equivoqué.
Perdón, no fuí yo. Si lo fuí ya no importa.
Serás ave de otro cielo, paraíso de otro infierno, serás agua insaciable de un río forastero.
Serás lo que no fuiste en mi piel.
Serás recuerdos infantiles, sin madurez, espontáneo, tímido, irracional, sin fundamento, materia inexistente. La relevancia de tus actos inmedidos, necesidad efímera latente y próspera, diaria pasión cercana inalcanzable, prohibida dinastía de calor, atractivo irrelevante ante mi cansada fascinación.
Serás ignoto a mis sentimientos de ahora en adelante. Y en mi lenguaje rebuscado te encontré...
De nuevo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario